
Los sueldos de verdad, lo que queda a fin de mes y lo que Suiza te va a pedir. Todo, antes de que hables con nadie.
Estoy decidido/a, quiero empezar
Gratis. Te contesta una persona en uno o dos días.
Lo primero, el dinero
Es lo que cobra una enfermera con diez años de experiencia en Ginebra. Unos 8.700 euros brutos, en trece pagas.
Escala salarial del Estado de Ginebra, clase 15, anual y con la decimotercera paga incluida. Es un documento público: no es una estimación nuestra.
El perfil más habitual. Sueldo base, sin contar noches ni festivos.
La zona alemana no paga más. En la práctica están empatadas.
El suelo cambia mucho según el cantón. Ginebra es el que mejor empieza.
Sin interinidad, sin contratos encadenados, sin bolsa.

En España tu experiencia es antigüedad. En Suiza es nómina.
La creencia que hay que romper
Es el miedo que frena a casi todo el mundo: irse y empezar de cero. En Ginebra está resuelto por escrito.
Una anualidad por cada año de experiencia, uno a uno, incluida la que traes de fuera. Con diez años en España no entras por abajo: entras diez escalones por encima. Son 19.000 francos más al año: exactamente lo que separa la primera barra de la última en la escalera de más arriba.
Tu experiencia deja de ser un número en una bolsa y pasa a ser dinero en la nómina.
La pregunta honesta
Hagamos la resta entera, con un sueldo de 8.200 al mes.
Unos 3.500 euros libres al mes después de pagar impuestos, seguro y alquiler. De ahí sale la comida y el transporte; el resto es tuyo. Es la diferencia entre «en España se gana para el diario» y que a fin de mes quede algo.
El impuesto cambia según el cantón y según si tienes hijos o pareja. El primer año se ahorra menos: la mudanza y la fianza se llevan su parte.

Cinco semanas de vacaciones. Y que se puedan coger.
Lo que en España no te compensa nadie
En el último turno de la última semana, la mediana en España fue de 14 pacientes por enfermera. En noches, una de cada cuatro llevó 28 o más. Lo midió el Ministerio de Sanidad en mayo de 2024, con casi 42.000 respuestas.
En la Suiza francófona quien trabaja en cuidados se jubila a los 60, dos años antes que el resto de la plantilla del hospital. Está escrito en el plan de pensiones: el sistema da por hecho que este oficio gasta el cuerpo, y lo paga.
En España la enfermería pidió esos coeficientes en octubre de 2021. Cinco años después no hay ni expediente abierto. En ese mismo periodo sí lo consiguieron los bomberos forestales y los agentes medioambientales, cada uno con su decreto publicado. Y la jubilación parcial que se desbloqueó este verano deja fuera al personal estatutario, que es la mayoría de la pública.
Puedes pedir quedarte hasta los 70. No puedes pedir irte antes.
Y mientras tanto la hora de noche, en la tabla oficial del servicio andaluz de salud de este año, se paga a 4,80 € — y a 2,88 € a partir de cierto número de horas. Está en tu nómina de esta noche.
Y las especialidades se cursan trabajando, con contrato y cobrando.
Lo que casi nadie sabe
En Suiza el tiempo parcial no se pide como un favor: es una forma normal de trabajar. El sueldo se ajusta a la proporción, y nada más.
Un día entero libre cada semana, todas las semanas, y la nómina sigue siendo de otro mundo.
Hay quien lo usa para criar, para estudiar el idioma o para sacarse la especialidad sin dejar de cobrar.
No necesitas encadenar noches para que te salgan las cuentas. El sueldo ya está en el contrato, no en el cuadrante.
Es la previsión del propio Estado suizo. Para ti significa una cosa: los hospitales no te están haciendo un favor. Te necesitan.
El filtro
Lo marca la ley de extranjería suiza, no nosotros: fuera de la UE las autorizaciones están contingentadas.
Si estás en el segundo grupo, hay dos vías que sí funcionan: la nacionalidad europea, que mucha gente tiene por abuelos sin saberlo, y homologar el título en un país de la UE. Déjanos tus datos igual y dinos por dónde vas.
El camino, en orden
Lo que marca el ritmo es el idioma, no el papeleo. Por eso el orden importa tanto como los pasos.
Lo reconoce la Cruz Roja Suiza. Revisión previa en cuatro semanas, decisión en cuatro meses. Cuesta 550 francos más 130 de registro.
B2 de francés o alemán, preparado mientras avanza el papeleo. Hacerlo después es lo que convierte un año en tres.
Se busca y se firma desde España. Viajas con el contrato firmado y la fecha puesta, no a buscar trabajo.
Permiso, casa, seguro, impuestos, banco. La vivienda es lo que más nos preguntáis, por delante del dinero. Se resuelve antes de firmar, no después.
Por qué ahora
El observatorio suizo de la salud publicó este septiembre que los títulos de enfermería que el país emite cubrirán menos de la mitad de lo que va a necesitar hasta 2034. Harían falta entre 6.700 y 9.300 al año. En 2024 se emitieron 3.350.
No es un destino saturado. Es uno que casi nadie mira.
Lo que nos preguntáis de verdad
Es la primera pregunta que nos hacen, por delante del dinero. Algunos hospitales universitarios tienen alojamiento propio para su personal — uno de ellos ronda los 400 estudios. Forma parte de lo que se mira antes de aceptar un puesto, no cuando ya has firmado y estás con las maletas en la estación.
La excedencia voluntaria es la figura que usa casi todo el mundo para esto. Las condiciones y los plazos dependen de tu comunidad, así que es de las primeras cosas que miramos contigo.
No para empezar. Sí para trabajar. Se prepara en paralelo al reconocimiento del título, que tarda meses de todas formas. Quien espera a tener el B2 para mover el expediente pierde un año entero.
Sí, con pasaporte europeo. La escolarización es pública y gratuita, y en Romandía se estudia en francés desde el primer día, lo cual para niños pequeños suele ser más fácil que para los adultos. Conviene planificarlo desde el principio, no al final.
Se puede, y nos lo preguntáis más de lo que pensáis. Hace falta pasaporte europeo para animales de compañía, microchip y la vacuna de la rabia en regla. Se declara en la aduana al entrar.
Entre 41 h 30 y 42 h según el cantón, algo más que en España. Por eso mucha gente entra directamente al 80 %: son unas 33 horas, cuatro días, un día libre más cada semana — y aun así la nómina no se parece a nada de lo que se cobra en España.
No. En Ginebra el techo del convenio de clínicas privadas está por debajo del sueldo de entrada en lo público, y con cuatro semanas de vacaciones en vez de cinco. Es al revés de lo que mucha gente supone.
Tampoco. Las escalas oficiales de Zúrich y las de Ginebra están prácticamente empatadas. Elige por el idioma que te veas capaz de aprender, no por el sueldo.
Al contrario: cuantos más años de ejercicio traigas, más arriba entras en la escala, porque se cuentan uno a uno. El perfil que más valor gana con el cambio no es el recién diplomado, eres tú.
La primera llamada no se paga. Si después decides trabajar con nosotros, se te da una cifra cerrada y por escrito antes de firmar nada. Sin porcentajes sobre tu sueldo futuro y sin sorpresas a mitad de camino.
Se puede, y no vamos a decirte lo contrario. La Cruz Roja Suiza atiende a cualquiera y los hospitales publican sus ofertas. Lo que cambia al hacerlo acompañado es el tiempo que tardas y los errores que no cometes — sobre todo el del orden de los pasos, que es el que sale caro.

En estos pueblos vive gente que hace tu mismo trabajo.
El precio de no decidir
Es la cuenta que casi nadie hace, porque obliga a mirar lo que cuesta quedarse. Los mismos cinco años, las dos versiones.
Esos cinco años van a pasar igual. Lo único que decides hoy es en cuál de las dos columnas los pasas.

Antes de querer abandonar mi profesión, quería darle otra oportunidad diferente.Una enfermera, escribiéndonos este año
Irse de España no es dejar la enfermería. Para mucha gente es la única forma de no dejarla.
Último paso
Si ya lo tienes claro con Suiza y quieres empezar un proceso que dura entre un año y un año y medio —idioma, homologación y todos los trámites—, reserva una entrevista con nosotros. Miramos tu caso y, si encajas, empezamos.
Media hora con Nil, el fundador. No con un comercial, y sin coste. Si todavía le estás dando vueltas, sube y lee la página entera: no está para convencer a nadie.
El acceso al mercado suizo exige nacionalidad de la UE o la EFTA, o un título ya homologado en Europa con experiencia en la Unión Europea. Es la ley suiza, y no tenemos forma de saltárnosla.
Si empiezas el trámite de una nacionalidad europea o la homologación en la UE, escríbenos y lo retomamos desde donde lo dejaste: info@medsuiza.com
Recibido
Lo miramos y te escribimos, normalmente en uno o dos días. Si encajas, te mandamos el enlace para elegir día y hora.
Solo trabajamos con quien ya lo tiene decidido.
Quiero empezar